La Casona de Las Raucas, un palacete de estilo francés en Colombres

En torno al año 1888 Manuel Ibañez Posada encargó el proyecto de una nueva vivienda en Colombres al arquitecto francés Eduard Brudard, construcción que tuvo lugar en el alto de Las Rabucas o Las Raucas.

Los hermanos Luis y Manuel Ibañez Posada prosperaron con sus negocios en México, y en el momento del retorno a España, y aunque ya habían fijado recientemente su residencia en Madrid, necesitaron disponer de una vivienda propia en la capital de Ribadedeva —permanente para su familia asentada en la Villa Indiana, y a modo de segunda vivienda para ellos en la época estival—. La familia Ibañez Posada ya contaba con la vivienda familiar original en Colombres, pero una remodelación no iba a permitir cubrir todas las necesidades planteadas en su proyecto, así que el camino a seguir pasó por construir una nueva casa.

El lugar elegido para la construcción fue una gran finca situada en un lugar conocido como el alto de Las Rabucas, o Las Raucas.

Hacía el año 1888 Manuel Ibañez encargó el proyecto al arquitecto francés Eduard Brudard, y el contratista elegido para su construcción fue Manuel Posada Noriega. El lugar elegido para la construcción fue una gran finca situada en un lugar conocido como el alto de Las Rabucas, o Las Raucas. Y así nació una casona, o palacete, de gran contraste contra otras construcciones indianas de la Villa de Colombres.

Evidentemente cualquier construcción indiana del Oriente de Asturias destaca sobre cualquier otra construcción local pero, además, Las Raucas contrasta con el resto de construcciones de la Villa Indiana por el estilo francés aportado por el arquitecto Brudard.

La familia Ibañez Posada ya residía en Las Raucas antes de la compra del terreno.

En realidad, el proyecto de construcción de la casa ribadedense se negoció cuando los hermanos Ibañez todavía residían en México, ya que en aquel país americano se gestó la compra de la finca, adquirida a su amigo Francisco Sánchez, también emigrante. No obstante, y por la documentación estudiada, consta que la familia Ibañez Posada ya residía en Las Raucas antes de la compra del terreno debido a que el primer hijo de Luis Ibañez Posada nació en ese lugar en el año 1886… y en 1887, con Manuel Ibañez Posada ya en Madrid, todavía existían algunas diferencias económicas a resolver para la definitiva compra del terreno.

El edificio fue construido en la zona de expansión más próxima al centro de la Villa en aquellos años, estando bien comunicada con los accesos principales a Colombres, por lo que dispuso de una privilegiada situación en un alto que, además, permitía una mejor vista panorámica de la zona. No existen muchos datos sobre fechas y los detalles de construcción, tan solo se conoce como fecha aproximada de contratación del proyecto en torno al año 1888.

En el año 1900 el empresario Antonio Basagoiti Arteta reunió a un grupo de inversores para crear un banco en España.

Las Raucas cuenta en su historia con hechos de importante trascendencia como, por ejemplo, haber sido sede de algunas juntas de accionistas de un banco que llegó a ser muy importante; el Banco Hispano Americano, una de las entidades más importantes de España en los años ochenta del siglo pasado. En el año 1900 el empresario Antonio Basagoiti Arteta, nacido en 1848 en Algorta (Getxo, Vizcaya), reunió a un grupo de inversores para crear un banco en España; entre los inversores se encontraban los hermanos Ibañez Posada.

La Casona de Las Raucas no es la más llamativa de la Villa de Colombres, pero su elegancia reside, precisamente, en una bonita sencillez dentro de una apariencia de construcción de gran robustez. Y también en la gran finca que rodea al espacio.

Las Raucas pertenece a la familia Ibañez Bernaldo de Quirós.

En el año 1977 los hermanos María Isabel, Ana, y Manuel Ignacio Ibáñez Bernaldo de Quirós —el último cuenta con el título nobiliario de V Marques de Argüelles desde el año 1988—, heredan de su padre la Finca de Las Raucas. En el mes de Febrero del año 2007 la familia Ibañez Bernaldo de Quirós y el Ayuntamiento de Ribadedeva llegaron a un acuerdo para permutar la finca de Las Raucas por un terreno de 34.000 metros cuadrados en el lugar de El Peral; existió un proyecto para convertir a Las Raucas en un museo, en el Centro de Arquitectura Indiana de Ribadedeva. Con la llegada de la crisis originada por el burbuja inmobiliaria y otros problemas, la permuta nunca se llegó a ejecutar; en la actualidad Las Raucas continúa siendo propiedad de la familia Ibañez Bernaldo de Quirós.