Verano del 2020: Un periodo estival atípico en la Villa de Colombres

El Verano de 2020 fue, sin duda, un periodo estival completamente atípico en la Villa de Colombres debido a la crisis sanitaria del Covid-19 y a las restricciones planteadas.

La Villa de Colombres es un destacado lugar de turismo vacacional; una hermosa Villa donde hay muchas cosas para hacer… y para ver. También es una población que cuenta con un importante porcentaje de segundas viviendas… gente de Madrid, Burgos, País Vasco… copan los segundos hogares del municipio de Ribadedeva. Debido a la crisis sanitaria del Covid-19, el periodo estival del 2020 fue un verano completamente atípico.

La Villa Indiana cuenta con una importante cantidad de segundas viviendas, algunas para uso propio, otras destinadas a inversión y alquiler.

Además de los habitantes de Colombres, la Villa Indiana cuenta con un importante número de segundas viviendas, algunas para uso propio, otras destinadas a inversión y alquiler. El Verano del 2020 era evidente que iba a ser diferente a otros debido a la crisis sanitaria, pero nadie podía prever con certeza lo que iba a pasar. En este artículo aporto una crónica de lo que yo viví, compartiendo en este texto las conclusiones que saqué de todo ello. Lo primero que he de declarar con total firmeza es que ojalá nunca hubiera existido la crisis sanitaria, y ojalá nunca hubiera tenido que escribir este artículo. Pero una vez sucedido todo, y siendo inevitable la situación actual, voy a desgranar lo vivido este verano en vacaciones desde un punto de vista lo más positivo posible.

Cuatro meses fueron los que no pude venir a mi segundo hogar ribadedense debido a la crisis sanitaria y el consiguiente Estado de Alarma, y debo reconocer que se me hicieron eternos. Adquirí mi segunda vivienda de la Villa de Colombres para disfrutar de ella y de la Villa Indiana y alrededores del municipio de Ribadedeva, nunca como inversión o como destino un alquiler vacacional, por eso visito la Villa todos los meses del año, e intento estar allí todo el tiempo que dispongo para ello.

En el entorno de mi segundo hogar de Colombres solo hay problemas para aparcar en zona pública en algunos días contados…

Vine a Colombres el primer fin de semana completo que se permitió viajar después del confinamiento, el último fin de semana de Junio de 2020, y de ese fin de semana guardo el primer dato importante. En el entorno de mi segundo hogar de Colombres solo hay problemas para aparcar en zona pública en algunos días contados, por ejemplo en las Fiestas del Bollu, de la Asunción  y de la Sacramental, o La Feria de Indianos; el resto del año, ya sea fin de semana o semana laboral, primavera o verano, no hay ningún problema para aparcar. El último fin de semana de Junio de 2020 la urbanización donde resido se llenó por completo y era complicado aparcar. Algo completamente fuera de lo habitual en años anteriores.

Nunca había visto así la urbanización un fin de semana de Junio, para mí la explicación era evidente: todo el mundo quiso disfrutar de la «liberación» del confinamiento y de una segunda vivienda que no pudo disfrutar ni en la Semana Santa de 2020, ni en toda la primavera. Asistió a su segunda residencia incluso gente que no solía ir nunca en Junio. Yo no cambié mi hábito después del confinamiento, ya que siempre me escapo a Colombres en cuanto tengo un hueco o unos días de asueto, pero mucha gente que conozco fue a la Villa un fin de semana que en condiciones normales no hubiera ido.

Solo se podían dar dos posibilidades: Un verano con peores datos de turismo que nunca, o lo contrario, un verano con más turismo que nunca.

Después del confinamiento solo se podían dar dos posibilidades: Un verano con peores datos de turismo que nunca, o lo contrario, un verano con más turismo que nunca. Ese primer fin de semana de «nueva libertad» contrastó con los negocios de hostelería de la Villa cerrados; se entiende que había que afrontar un tipo nuevo de verano del cual no se tenía certeza de la respuesta del turista… se tenían que preparar… no abrieron hasta entrado el mes de Julio.

Pero la realidad que yo viví, mi conclusión, es que el Verano de 2020 trajo a Asturias, y a Ribadedeva, un turismo nunca visto, casi descomunal. Para empezar, los problemas de aparcamiento en mi zona se alargaron durante la mayoría de fines de semana de Julio, algo completamente excepcional. En el mes de Julio alguna persona conocida me decía que la gente iba a aprovechar ese mes, por si se establecía un nuevo Estado de Alarma por los rebrotes, y seguramente en Agosto iba a caer el turismo; mucha gente pensaba que en el Verano de 2020 Julio sería el mes fuerte, y Agosto el mes más ligero. Pero no fue así, en Julio hubo más gente que nunca comparado a años anteriores, y en Agosto hubo más gente todavía que en Julio, y que en cualquier año anterior en ese mismo mes.

El Principado de Asturias se posicionó rápidamente como la Comunidad Autónoma con mejores números.

En la Nueva Normalidad el Principado de Asturias se posicionó rápidamente como la Comunidad Autónoma con mejores números, incluso llegando a estar veinticinco días seguidos de Julio sin ningún nuevo caso positivo de Coronavirus. No tengo la más mínima duda de que hubo un efecto llamada; los turistas, sin poder viajar con seguridad al extranjero, se decantaron por un turismo en zonas más tranquilas del país. Incluso personas que hacían turismo en busca del sol, hacia el sur o Levante, decidieron ir a donde los medios publicaron como el lugar más seguro, y lo más cerca posible del hogar habitual.

Conozco a mucha gente de fuera de Asturias que este verano decidió venir cuando nunca venía en épocas estivales a la tierra del Rey Pelayo. Las casas con finca, los pisos de alquiler, y el turismo rural ganó enteros… la gente buscó zonas apartadas, de poca gente, y lugares donde habitar en verano que no implicara cruzarse con mucha gente. Algunos propietarios de viviendas de alquiler vacacional de Colombres me contaron en Agosto que no habían tenido antes un verano igual de bueno; personas que venían poco a sus segundas residencias han estado más que nunca… algunos todo el Verano… otros todavía seguirán hasta el Otoño.

Mucha maleta venía y se iba, mucho alquiler, mucha larga estancia veraniega entre propietarios que antes no alargaban…

Además de ver a la gente conocida venir más que nunca, al final, la demostración de los hechos está donde está; este verano, tanto en Julio como en Agosto, ha resultado difícil aparcar en la zona que habito en Colombres, todos los fines de semana sin excepción… difícil donde antes rara vez había problema… incluso en días laborables del mes de Agosto. Mayor prueba no puede haber de la ocupación. Mucha maleta venía y se iba, mucho alquiler, mucha larga estancia veraniega entre propietarios que antes no alargaban… y esto se extendió de igual forma por otros municipios colindantes: Llanes, Cabrales, Peñamella Alta y Baja… todos han tenido mayor ocupación que nunca, más turistas que nunca.

No he variado mis hábitos de asistencia a la segunda vivienda en Colombres… desde que tengo el segundo hogar voy siempre que puedo. Pero hay mucha gente que sí ha variado sus hábitos de asistencia a la segunda vivienda… no se sabe cuánto durará eso, pero la crisis sanitaria y el confinamiento sí ha cambiado los hábitos de muchos habitantes de temporada, además de generar mayor demanda las viviendas turísticas. Especialmente Ribadedeva dispuso —y dispone— de unos números muy buenos dentro de la crisis sanitaria, y el Señor Alcalde de Ribadedeva, Jesús Bordás, siempre mantuvo informado con el máximo detalle desde las redes sociales a la población en cuanto a la evolución de la pandemia refiere… eso genera confianza.

Este verano tuve constancia de la venta de varias viviendas en Colombres.

Otro dato importante es la demanda de las viviendas. Este verano tuve constancia de la venta de varias viviendas en Colombres, no precisamente pocas, todas ellas para uso de segunda residencia o alquiler vacacional… y un bueno número de ellas vacías hasta ese momento, aquello declara que no se trata de cambio de manos, sino de la llegada de nuevos habitantes temporales. En Marzo el precio de la vivienda cayó, pero en Junio, Julio, y Agosto, el valor calculado del precio de la vivienda, mirando el catastro y los datos de las viviendas tasadas en los últimos meses, en Colombres subió entre un 15% y un 20%, recuperando lo perdido en Marzo, y superando el valor existente antes del mes de Marzo y antes de la crisis sanitaria.

También hubo varias personas que me contaron este verano que desde otras comunidades autónomas, después del confinamiento, se ha generado bastante interés en adquirir viviendas en la Villa de Colombres; nadie duda de que a nivel nacional las casas con finca y los pisos con terraza han subido de valor, se cotizan más. Y también se cotiza mejor la zona oriental cantábrica de Asturias.

El habitante temporal ha vivido una mayor necesidad de consumir más tiempo en su segundo hogar.

Sí, el Verano de 2020 fue un periodo estival atípico en la Villa de Colombres; no hubo fiestas ni grandes celebraciones, no hubo contacto ni aglomeraciones, sí sufrimos unas relaciones sociales con grandes limitaciones… pero… el turista ha apreciado más que nunca al municipio, y el habitante temporal ha vivido una mayor necesidad de consumir más tiempo en su segundo hogar ribadedense. En la comarca se ha podido conseguir menor afectación sanitaria y, dentro de la desgracia de la crisis sanitaria que nadie hubiera deseado vivir —y ojalá no hubiera sucedido nunca—, también fue importante sortear positivamente el periodo estival para evitar, en la medida posible, la crisis económica secundaria y asociada a la sanitaria.