Un día en la concentración de motos clásicas de Colombres

La Concentración de Motos Clásicas de Colombres es un evento que atrae un importante número de visitantes de España y el extranjero en el otoño de cada año.

Mi primera relación directa con la Villa de Colombres data del verano de 1994, año que estrené una flamante moto Yamaha, y con un amigo de Llanes —que iba de «paquete» en mi moto— fuimos desde el municipio llanisco hasta Villanueva de Colombres, con la idea de visitar a un amigo suyo… fue un par de meses antes de la concentración de motos clásicas.

Un amigo y yo fuimos en Octubre de 1994 expresamente a la Villa para asistir a la concentración de motos clásicas.

Ese mismo año de 1994, concretamente en el mes de Octubre, los mismos protagonistas volvimos a visitar Colombres… en el mismo medio de locomoción… pero ésa vez no fue de paso… fuimos expresamente a la Villa para asistir a la concentración de motos clásicas; evento de gran fama nacional… e internacional…

Evidentemente en el año 1994 no podía imaginar que once años después me trasladaría a vivir fuera de mi Asturias natal, y mucho menos me podía imaginar que veintidós años después acabaría comprando una segunda vivienda en esa magna Villa, más aún cuando ningún tipo de lazo familiar me ataba al municipio.

Recorrí el 13 de Octubre de 2018 todas aquellas motos clásicas apostadas alrededor de la peculiar plaza elíptica.

Veinticuatro años después de aquella primera visita con mi Yamaha, y ya con mi segundo hogar a tan solo unos pasos de la Plaza Manuel Ibáñez, el 13 de Octubre de 2018 recorrí la calle mirando todas aquellas motos clásicas apostadas alrededor de la peculiar plaza elíptica.

Motos clásicas

En primer lugar es importante comentar que el evento atrae a muchísima gente, y a muchísimos amantes de las motos. Del extranjero cabe destacar a los moteros británicos, que llegan en importante número. Y traen consigo unas motocicletas que no hay duda que son auténticas joyas clásicas.

En la Plaza se pueden ver motos de carreras de gran antigüedad y muy bien cuidadas, unas auténticas joyas de gran valor que apenas se ven por las carreteras. Y entre todas las motos destaco una Derbi —la que encabeza este artículo—, y una Bultaco que me llamó poderosamente la atención porque en el chasis, entre el bloque de motor y el guardabarros trasero, lleva una lata de Estrella Galicia conectada a una serie de tubos de plástico.

Motos clásicas

Tuve que preguntar al propietario de la moto cual era la finalidad de aquella lata y, con un acento gallego profundo, casi portugués, me dijo «por si el piloto tiene sed». Evidentemente la finalidad de la lata no era para aquello, y después me explicó que era para recoger los gases emitidos en el motor… ¿será una moto clásica ecológica?

El día fue estupendo, además de atípico para el clima esperado en Otoño, con temperaturas rozando los 30 grados… aquello invitó, aun más, a que el público llenara la Villa de Colombres para participar en el evento. Alrededor de mi urbanización, como otros años, todo el aparcamiento posible —y el que en condiciones normales no lo es— estaba completo… no había donde aparcar al mediodía.

Es importante destacar la gran cantidad de autocaravanas que llegaron para disfrutar de los días de eventos relacionados con la Concentración.

También es importante destacar la gran cantidad de autocaravanas que llegaron para disfrutar de los días de eventos relacionados con la Concentración… el aparcamiento situado cerca de Muebles Bordás estaba lleno de ellas, y el famoso negocio Casa Junco de El Peral también estaba lleno de ese tipo de vehículos «campistas»… y ese aparcamiento es realmente extenso.

Al Moto Club Indianos hay que agradecer que, año tras año, organice este evento de talla internacional que incluye una más que interesante Subida Bustio-Colombres 12+1 para motos clásicas de carreras, o una semana entera de rutas diarias para los amantes de los vehículos de dos ruedas, sin olvidar la ruta estrella del Rally de Colombres… las famosas 300 millas. No hay duda que es un evento muy importante para todo Ribadedeva, una cita imprescindible en el calendario motero internacional.